Introducción
Por aquí les cuento cómo fue esta segunda Caminata Poética que he hecho el fin de semana.
Este encuentro fue ayer domingo (14 de abril). Organizado nuevamente por Ada y Gabriel mediante una Invitación a mirar, escuchar, escribir y caminar. Las propuestas son encuentros de Escritura Poética. En este caso además, convocados también por el Grupo Cuerpos de Agua en Red.
Nos juntamos en la Portada del Parque Nacional Lago Puelo. La caminata consiste en recorrer en silencio y observación el camino propuesto. detenerse a compartir los poemas que forman parte del fanzine que nos entregan al inicio del recorrido.
Nos juntamos en la Portada del Parque Nacional Lago Puelo. La caminata consiste en recorrer en silencio y observación el camino propuesto. En cada parada nos detenemos a compartir los poemas que forman parte de un fanzine que nos entregan al inicio del recorrido.
En cada parada después de la lectura fui escribiendo algunas palabras y pequeños poemas que les comparto junto con las fotografías que tomé por el camino.
Vamos al encuentro con el Cuerpo de Agua. El encuentro con la orilla, ese roce de aguas y piedras, arenas y olas ¿Qué sensaciones nos surgen? ¿Hay cambios en el ritmo y en las aguas de nuestro cuerpo? (Ada y Gabriel. Invitación)
Caminata. Primera parada. El Río Azul
… Dura la pupila que ve lejos, si. Sujetar, no cortar, las alas del alma, aunque éstas sean finas y sensibles, para los los vuelos futuros sean más altos (Fragmento del poema No podéis, no, prestar atención de Juan L. Ortiz)

I. Atenta
Moléculas de la mano.
Unidas con decisión,
avanzan por el surco
hecho de antiguas
gotas de lluvia
que han caído
para marcar el camino.
Aplasto el suelo
mientras voy
y el agua sale
por los poros de mi piel,
por los lagrimales del rostro,
por las fosas de mi nariz.
Agua en vaivén
atrapada en mi espalda
dentro de una botella
para reponer
cada molécula
que voy dejando
por el camino.
Mientras transpiro.
Mientras me pican los ojos.
Mientras me resfrío.
Mientras comulgo.
Atención madura.

II. Repiqueteo
Marchar, gotitas de lluvia
del agua del Río Azul.
Unirse en el repiqueteo
de un recuerdo común.
Dispersar las vainas.
Abrir la tierra húmeda.
Dormir bajo el invierno.
Resistir las heladas largas.
Guardar bajo las piedras
el pulso del agua.
¿Dispersaron las vainas
suficientes semillas?
¿Dormirán en el invierno
suficientes horas?
¿Estará toda la melodía
compuesta para la primavera?
Segunda Parada. El sauce.
… No supe descifrar su profecía, ese susurro de aguas estancadas que destilan a veces los crepúsculos... (Fragmento del Poema Para ese día de Olga Orozco)

III. Silencio
El silencio
del final de los pasos.
El callado crujir
de mis pies
sobre las piedras.
El silencio del agua
en el lecho del río
que continúa su viaje.
Descansa.
El silencio del aire
en el andar de las nubes.
Lento.
Soy el agua.
Soy el camino.
Sauce que llora,
detenido.
Agua que abraza
bajo el gris de este día.
Ayer lo alumbraba.
Mañana lo lloverá.
Reflejo destilado
en aguas en calma.
Huellas.
Crujen mis rodillas.
Crujen las piedras.
Me siento en las raíces
para contemplar
nuestro reflejo.
Nuestra agua.
Caminata. Tercera Parada. El bosque
…»¿Perdí el rostro? ¿el rastro? ¿una de las líneas en la huella? no no se tiene desilución sin ilusión no está roto el amor que no se tuvo entre los vidrios…» Fragmento del poema Camino de Franco Rivero

IV. Humedad del bosque
El suelo, hojarasca.
El cielo, musgo.
El silencio tierno.
El camino amable.
Las piedras:
escollo y compañía.
Humedad.
Partículas suspendidas.
Lejanos sonidos del río.
Zumban chaquetas amarillas.
Abren los clarosocuros.
Contraste.
Silencio
susurrado por insectos.
Respirar de mi cuerpo.
Agua que cae
de mi nariz.
Humedad del bosque
que me contiene,
que me expande.
Cierro los ojos.
¿Estoy sola?
Cuarta Parada. El lago
En el silencio transparente el día reposaba: la transparencia del espacio era la trasnparencia del silencio. La inmóvil luz del cielo sosegaba el crecimiento de las yerbas. (Fragmento del Poema El pájaro. Octavio Paz)

V. Arrayán
Soy agua y raíz.
Calor en mi cuerpo.
Flores en mi cabello.
Anclada con firmeza
en este lugar elegido
para florecer.
Para enraizar.
Para ser arrayán.
Sube por mis pies
la energía del lago.
Cielo y tierra:
un solo latido.
Sonrío.
Blancas mis canas.
Verdes
mis hojas por venir.
Abro los brazos
con las palmas al sol.
Brillo.
Duermo en el agua
que me nutre.
Llevo tiempo aquí.
Envejecida.
Madura.
Estoy en el viento.
Estoy en el agua
Caminata. Final del recorrido. Escucha. Tacto
Pon atención. Escucha. Explora. Registra. Texturas. Temperatura. Ritmos. Densidad.
VI. Escucha. Toca.
Agua que respira
junto a mí.
Latir del lago.
Latir del alma.
Zumbidos.
Pájaros.
Hojas y vida.
Pensamientos
que me distraen.
Suben la voz
para escucharme.
Sumergirse
en lo profundo del lago.
En lo lejano
de la montaña.
Crujen los pasos.
Velocidad humana.
El motor de una lancha
empujando el lago
hacia la orilla.
El agua intensifica
su volumen.
Su canción.
Manos frías.
Humedad.
Tibieza del papel.
Tronco suave y cálido
sobre la dureza
de mi cuerpo.
Piedras punzantes.
Hormigueo redondo

Dime, ¿qué piensas hacer con tu única, salvaje y preciosa vida?
Mary Oliver
Abrazos. Carla



2 comentarios en “Caminata Poética. Cuerpo de agua.”
Descubro este mundo poético luego de leer tu cuento «Flores de Ceniza» publicado en https://todaslasfamiliasfelices.com.ar/01carlaguerra/
Celebro haberte conocido en un taller literario y seguir en contacto. Soy tu lectora de ahora en más. Allí fui testigo de cómo nació y creció «Flores de Ceniza»
Ahora en mis mates matutinos saboreo tu poesía desde España. Un lujo que me sensibiliza y recuerda mis raíces. ¡Gracias por compartirte, Carla!
Gracias Roxana. Un enorme placer habernos cruzado en un Taller. Leerte es muy hermoso y me movilizan mucho tus palabras que espero sigamos compartiendo. Un abrazo gigante. Me halaga tener una lectora del otro lado del mundo.